Por un 2015 de organización, unidad, luchas y victorias.

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A los trabajadores y trabajadoras de nuestro pueblo

Al pueblo mapuche que lucha por la autonomía y la independencia nacional del Wallmapu

A la resistencia popular palestina que lucha contra el sionismo asesino

Al pueblo kurdo que resiste el terrorismo islámico

A la insurgencias de Colombia, Paraguay y México que se enfrentan día a día contra las garras asesinas del imperialismo y de la narco-burguesía

 

 I

La Juventud Guevarista de Chile nace a mediados del año 2013 como producto de un largo, complejo y rico proceso de acumulación de fuerzas dentro del campo popular. Nuestra fuerza política (aún en construcción y pleno desarrollo) es gestada con la aspiración de convertirse en una alternativa de organización y lucha para la clase obrera y el pueblo trabajador de Chile, y como una contribución concreta a la lucha por la Revolución Latinoamericana.

Nos convoca y nos define el ejemplo revolucionario de lo más rico de la tradición revolucionaria mundial y continental, sobre todo de aquellas experiencias que se han desarrollado en Nuestra América. Pero, también de aquellos históricos combates que desde otros partes del mundo han aportado a la lucha por la emancipación total de los trabajadores explotados y de los pueblos oprimidos.

Nuestra perspectiva guevarista se enmarca dentro de una matriz revolucionaria universal, que sobre la base materialista y dialéctica del marxismo se desarrolla y organiza como praxis revolucionaria, en función del desarrollo y la profundización de la lucha de clases, bajo la única perspectiva posible: la construcción del poder revolucionario de los trabajadores y el pueblo.

El guevarismo es expresión objetiva del marxismo revolucionario; síntesis dialéctica de experiencias y convicciones; filosofía y ciencia proletaria que se articula como una propuesta programática, estratégica y táctica; ética y moral en absoluto antagonismo a la ideología burguesa o cualquiera de sus bodrios teóricos y prácticos. Nuestro guevarismo es producto objetivo de la acción y el pensamiento de la clase obrera y el pueblo trabajador de Nuestra América. Es fuerza viva, activa y combatiente; praxis poderosa de todos aquellos que han dado su vida por la libertad de nuestros pueblos.  

Por ello, la Juventud Guevarista de Chile, asume con fuerza, convicción y consecuencia el programa de la Revolución Socialista Latinoamericana, como aporte fundamental a la Revolución Mundial.

II

En ese plano y perspectiva, nos planteamos la unidad sincera de todas las fuerzas revolucionarias de Nuestra América, bajo el objetivo claro de enfrentar y derrotar a las burguesías locales y al imperialismo, que expolia día a día a nuestra clase trabajadora y que oprime a nuestros pueblos. Por ello, asumimos el compromiso de luchar resueltamente en cualquier parte del mundo por la emancipación total del proletariado internacional, incluso poniendo al servicio de esa lucha nuestra propia vida.

La perspectiva estratégica guevariana entiende el desarrollo de la lucha de clases desde lo internacional a lo nacional; desde lo regional a lo local, tal como lo hizo el propio Marx, Lenin, Rosa Luxemburgo, Ernesto Guevara, Mario Roberto Santucho, Miguel Enríquez y tantos más. El internacionalismo proletario guía todo nuestro accionar revolucionario en el plano estratégico y táctico. Solo somos fuerza revolucionaria en la medida y en el lugar que nos ubicamos en la trinchera internacional de los explotados y que nos posicionamos, humildemente, al servicio de los intereses de nuestra clase, que como bien nos ensañara Marx y Guevara, no distingue patria ni fronteras artificiales.

III

El guevarismo, en su perspectiva táctica, desarrolla su actividad revolucionaria en antagonismo a todos los planteamientos burgueses y reformistas de conciliación y concertación de clases.

Nos enfrentamos frente a frente contra la burguesía; sus partidos y políticas que de la manera que sea, atentan siempre contra la clase trabajadora y sus intereses. Pero también nos enfrentamos al reformismo con la misma fuerza. Nos definimos nítidamente en la línea del marxismo revolucionario, desde la cual al mismo tiempo que se combate en el plano político y militar a la burguesía y al imperialismo disputa, en el terreno teórico y práctico, al reformismo. Sabemos que el reformismo solo puede ser superado mediante el enfrentamiento político de nuestros planteamientos y el contraste de nuestras prácticas concretas. No creemos en una “izquierda revolucionaria” que comulga con los traidores de “izquierda”, asumiéndose (¿sin darse cuenta?) como furgón de cola de los moderados y conciliadores de todo cuño. ¡No comulgamos ni comulgaremos jamás con los vacilantes, tibios y timoratos de “izquierda”!, quienes piensan que el reformismo debe ser tratado con “guante blanco”. ¡Nuestro repudio intransigente a la vulgata inerme de “izquierda”!

El reformismo -ya lo decía Lenin, Rosa Luxemburgo, Ernesto y Miguel- es un enemigo que debemos enfrentar con todas nuestras fuerzas. El reformismo es expresión del estado retrasado de la conciencia de nuestra clase. Retraso absolutamente nocivo para los intereses de la clase obrera y el pueblo trabajador.

No debemos temer en afirmar con toda claridad que el reformismo ha sido el más grande sepulturero de la clase trabajadora. Ellos han arrastrado a la derrota a la clase obrera mundial en innumerables ocasiones. El reformismo es la contra-revolución entre las masas organizadas. Los guevaristas de Nuestra América, asumiendo la tradición leninista de confrontación, no nos confundimos en este aspecto.

En el terreno táctico, el guevarismo también orienta el desarrollo del movimiento de masas con absoluta independencia orgánica respecto a las trampas que tiende la burguesía, y los engaños miserables de la pequeña burguesía y el reformismo. La fuerza social revolucionaria y el poder revolucionario de los trabajadores solo madura en la independencia orgánica, teórica y práctica de una política clasista.

IV

Nos asiste la verdad histórica respecto a que no es posible desarrollar una fuerza social revolucionaria y una clase obrera organizada clasistamente, si no es bajo una política directa de enfrentamiento entre clases. Las contradicciones deben desarrollarse siempre en el plano de la conflictividad política, sin temores ni vacilaciones o puntos intermedios. La fuerza de los trabajadores organizados puede contra todo enemigo, sin importar la fuerza material que contenga entre sus garras. La razón histórica demuestra que solo el desarrollo de la movilización radical de las masas estimula y potencia la profundización de la conciencia revolucionaria de clase. Y también sabemos que la conciencia de la clase revolucionaria es producto y productora de la organización clasista y combativa de los trabajadores, y esa organización es la única base objetiva del triunfo revolucionario. Sin ella no es posible materializar la fuerza revolucionaria en un auténtico poder revolucionario, absolutamente antagónico al poder burgués.

V

Los guevaristas sabemos que el desarrollo de la lucha de clases debe ir aparejado a la constitución de los hombres y las mujeres nuevas, quienes al calor de la construcción cotidiana, la organización de la clase, la movilización de masas y el enfrentamiento revolucionario, deben formarse a sí mismos y a su entorno como sujetos libres de toda enajenación burguesa y pequeñoburguesa.

No hay revolución posible si no es sobre la base de revolucionarios honestos y capaces; sinceros y humildes; luchadores y trabajadores; críticos y autocríticos. Para nosotros, el ejemplo es también un motor de desarrollo de la conciencia de clase.

La Juventud Guevarista de Chile construye hoy, a pulso, sudor y sangre los hombres y las mujeres que mañana serán la mano de obra, la mente y el espíritu de la sociedad socialista emancipada de las garras de la explotación y de la enajenación burguesa. Nosotros, guevaristas de Nuestra América, no esperaremos a mañana para ser hoy auténticamente comunistas.

VI

Saludamos a nuestra fuerza política que, a punta de trabajo, sudor y esfuerzo logró multiplicar y fortalecer el trabajo de bases. Desarrollando una política revolucionaria sin abandonar jamás la independencia de clase y el objetivo socialista.

Sabemos que cometimos errores, pero también tuvimos grandes aciertos. No somos soberbios respecto a nuestro desempeño ni grandilocuentes respecto a nuestra organización. Nos falta mucho para ser una verdadera organización revolucionaria y una alternativa de poder para nuestra clase. Así lo sabemos y lo asumimos, sin pudor ni vergüenza. Trabajamos hoy mismo, con humildad y autocritica,  por superar todos y cada uno de nuestros errores y deficiencias.

VII

Enviamos un fuerte y fraternal abrazo a las organizaciones revolucionarias hermanas con cuales nos vimos este año, luchando codo a codo en la trinchera de los trabajadores y trabajadoras. Sabemos que con los compañeros y compañeras del Colectivo Poder Popular; de los Consejos Estudiantiles; Trabajadores al Poder; la Juventud Revolucionaria por el Poder Popular; y del Movimiento por las Asambleas del Pueblo, cimentamos una alianza destinada a trascender en el tiempo. Sabemos que en nosotros, y solo nosotros, está la fuerza de la unidad y el poder del triunfo final.

También saludamos a los profesores que este año dispusieron de su tiempo, fuerzas e intelecto, contribuyendo a fortalecer nuestra formación teórica como revolucionarios. Vaya un fraternal saludo a Julio Pinto, Rafael Agacino y Enrique Antileo. Pero sobre todo a Vicente Pérez, quién pese a estar aquejado por un cáncer terminal, hizo un último esfuerzo por compartir sus conocimientos y experiencia marxista con nuestra joven generación, días antes de despedirse para siempre.  

Saludamos asimismo a las organizaciones que dan vida a la Coordinadora Guevarista Internacionalista, a la Brigada por la Solidaridad y por la Paz de Italia; al Movimiento Revolucionario Oriental del Uruguay; al Frente de Acción Revolucionaria y la Organización de Liberación Nacional y Social – Fogoneros de la Argentina, con quienes avanzamos, firmemente, hacia la unidad continental de las organizaciones revolucionarias.

Por último, vaya un caluroso y combativo saludo al pueblo revolucionario de Nuevo Rusia, que en abril del año que culmina ha conquistado un Estado popular y soberano en la zona de Donetsk, al calor del combate político y militar abierto contra el golpismo pro-capitalista y nazi ucraniano. ¡Que su ejemplo de victoria se expanda por el mundo!

Sabemos que no hay más alternativas frente al imperialismo que la unidad de todos los revolucionarios y revolucionarias consecuentes. La Coordinadora Guevarista Internacionalista recién comienza a dar sus primeros pasos. Sin embargo, sabemos que este instrumento de articulación internacional será protagonista de grandes luchas y contundentes victorias.

 

¡CON LA FUERZA Y LA UNIDAD REVOLUCIONARIA!

¡HAY QUE HACER LA REVOLUCIÓN!

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JUVENTUD GUEVARISTA DE CHILE

Diciembre de 2014

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