¡NO VOTES, ORGANÍZATE Y LUCHA!

Comunicado de Juventud Guevarista hacia la actividad “¡NO VOTES, ORGANÍZATE Y LUCHA!”.

 

 

Decidir una vez cada cierto número de años qué miembros

de la clase dominante han de oprimir y aplastar al pueblo en el Parlamento:

ésa es la verdadera esencia del parlamentarismo burgués,

tanto en las monarquías constitucionales parlamentarias

como en las repúblicas más democráticas”. Lenin

 

Este año, nuevamente el bloque en el poder moverá sus piezas a lo largo de la coyuntura electoral para seguir manteniendo, profundizando y perfeccionando el modo de producción capitalista en su fase neo-liberal. A su vez, se reitera la dinámica de proponer mejoras al régimen democrático burgués, buscando agotar al máximo todas sus instancias, como se deja ver por ejemplo con la propuesta de una Asamblea Constituyente, la que implicaría el fin a la Constitución de 1980. Lo mismo ocurre con la democratización de las instituciones políticas y la apertura a la participación popular, entre otras. Se trata de un sinfín de matices propuestos por la oposición burguesa, mientras la derecha continuará operando para profundizar y proyectar el actual gobierno del presidente Piñera.

Más allá de analizar cada candidato, propuesta y programa de las elecciones próximas, como Juventud Guevarista creemos necesario plantear qué praxis y postura es la que creemos debería tomar el conjunto de la izquierda revolucionaria hoy.

Por una parte, nos parece abiertamente erróneo plantear que, con los grados de acumulación de fuerza actuales en el campo popular, con el contenido de las demandas de los movimientos, sumado a la falta de un programa y un proyecto político revolucionario de los trabajadores y el pueblo, se puedan llevar a través de las elecciones las demandas del conjunto de la clase y el pueblo. Si bien el ascenso de las movilizaciones ha ido desarrollando el nivel de las demandas de nuestra clase, éstas aún no son profundas ni proyectan las contradicciones antagónicas con el régimen burgués y el modo de producción capitalista. Creemos que tales demandas pueden ser capitalizadas por los partidos social-demócratas (incluyendo al PC) y en menor grado, por el progresismo.

Es iluso creer que con la “conquista democrática” del Ejecutivo se podrían hacer verdaderos cambios, ya que como hemos podido analizar a partir de las dinámicas políticas del Chile contemporáneo, el régimen presidencialista es sólo una fachada de lo que realmente es este sistema político. Esto, porque sus fuerzas recaen en un parlamento, y porque además cuenta con un poderoso auxilio militar, policial y eclesiástico. Hoy, más que ocupar nuestras fuerzas y energías en “contra-atacar” la coyuntura política burguesa y sus instituciones, creemos que la tarea de los revolucionarios es ir construyendo conciencia de clase y organizaciones revolucionarias de base. Pues de esta manera, será posible mostrarle a nuestra clase que los verdaderos cambios no serán realizados ni por la oligarquía, ni por la burguesía, sino que será vida y obra del pueblo.

319966_10200904969527579_651793515_nEs preciso rescatar la teoría marxista como guía de acción para los “próximos enfrentamientos”, sin caer en dogmas ni deformaciones autoritarias, sino absorbiendo aquella parte que tanto enriqueció a sujetos como Mariátegui, Mella y el Che, entre otros compañeros que dieron su vida en las trincheras del pueblo. Sabemos que la institucionalidad burguesa es uno de los tantos frentes de lucha que se pueden utilizar para la acumulación de fuerzas revolucionarias, el problema surge cuando ésta deja de ser un medio y comienza a entenderse como un fin en sí mismo. Dicha situación se hace aún más grave cuando entendemos que en el período actual es realmente imposible acumular o rescatar algo en este sentido. Como dijo alguna vez Mario Roberto Santucho: “un grave error sería creer que a través de las elecciones es posible encontrar algún tipo de soluciones a los problemas de fondo de la clase obrera, del pueblo y nuestra patria”.

Desde Juventud Guevarista, creemos que el llamado a los trabajadores y trabajadoras, al pueblo en su conjunto, es a crear política revolucionaria, a seguir construyendo el socialismo, por el camino del Che, Miguel, don Clota y Recabarren. Éste es el camino que el mismo pueblo debe construir, el del Poder Popular, y por eso nuestro llamado NO ES a no votar o a funar las elecciones, sino que a seguir impulsando desde nuestros espacios las orientaciones revolucionarias que apunten estratégicamente hacia el Poder Popular y el Socialismo. Sabemos que esto no será hoy ni mañana, puesto que el camino es largo, pero también sabemos que con este impulso vamos de a poco reconstruyendo todo lo que un día, de manera abrupta, se nos quitó.

La fuerza y la conciencia de nuestra clase, el ánimo y la fe de que el único camino es el de la lucha y la organización (y no el del oportunismo electoral), nos deben llevar a poner todas nuestras fuerzas en la reconstrucción de la política y la organización revolucionaria. La construcción de la verdadera política implica que dejemos de ser sujetos pasivos a la espera de que los cambios vengan desde arriba, pues los verdaderos cambios serán aquellos que favorezcan nuestras condiciones como clase, desde lo humano a lo productivo, y serán construidos desde nuestra propia fuerza.

¡FRENTE EL  OPORTUNISMO ELECTORAL, LUCHAR CREAR PODER POPULAR!

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