Las movilizaciones en la Universidad Central (UCEN)

Durante el 2011 la Universidad Central vivió un año decisivo en su historia. Su particular estructura de gobierno, caracterizada por depositar la responsabilidad de gestión institucional en sus académicos y la ausencia de lucro en el manejo de sus recursos, en el sentido de la total reinversión de sus utilidades, se vio amenazada dramáticamente debido a la fraudulenta acción encabezada por el entonces presidente de la Junta Directiva Ernesto Livacic (ex funcionario encargado de la Superintendencia de Bancos en el gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle) de traspasar parte del patrimonio de nuestra casa de estudios al grupo de inversiones Norte- Sur, quienes además no casualmente estaban asociados al mismo partido para quien Livacic trabajó en el pasado (la Democracia Cristiana).

La respuesta decidida del estudiantado reflejada en la lucha organizada a través de paros, tomas de campus, cortes de calle e incluso la desesperada, pero valerosa huelga de hambre realizada por compañeros en La Serena, que dejaron como saldo numerosos compañeros detenidos, procesados, golpeados y perseguidos; posibilitaron hacer frente el descarado intento de venta de nuestra casa de estudios y develar ante la opinión pública nuestra problemática, que no era más que un síntoma de los tantos que podemos encontrar en el sistema educacional chileno, producto de la imposición de las lógicas capitalistas perversas desde la dictadura militar. Por lo que no fue extraño que ese mismo año se generara la segunda mayor movilización de estudiantes en Chile desde la llegada de la democracia burguesa al país liderada por la

Concertación. La lucha de la Central fue entonces una de las tantas que desarrollaban estudiantes secundarios y estudiantes de universidades tanto tradicionales como privadas.

Al finalizar el año 2011 nuestra pequeña batalla mostró sus frutos, y la tentativa de ingreso de intereses políticos y económicos depredadores representados en el grupo de inversiones Norte-Sur, fue truncada y desmantelada por los estudiantes. La valentía y constancia en la lucha del estudiantado organizado y conciente de la Central fue decisiva, lo que quedará registrado en la historia como una de las batallas ganadas por el movimiento estudiantil chileno.

El año 2012, marcado por la victoria contra la venta y la posterior elección de una nueva Junta Directiva por el estamento académico, no significó una desmovilización del estudiantado centralino, ya que se habían hecho evidentes los vicios institucionales que posibilitaron el asenso de autoridades corruptas al Gobierno Central de nuestra universidad, así como la presencia de sus secuaces en los gobiernos locales o facultades. Es así como se inician procesos movilizatorios exigiendo la remoción de autoridades corruptas con amplias facilidades para mantenerse en sus cargos y el avance hacia una universidad democrática y transparente, lo cual se resumió en la movilización de 2012 que demandaba la Triestamentalidad.

Nuevamente la lucha decidida a través de la ocupación de las instalaciones universitarias posibilitó doblegar la posición pasiva e intransigente de las nuevas autoridades ante las demandas estudiantiles. Fue así como se obtuvieron algunos avances como el ingreso oficial de representantes estudiantiles a los Consejos de Facultad y el cambio del carácter consultivo de los mismos a resolutivos, siendo éstos desde entonces la instancia máxima formal para la toma de decisión en las facultades. No obstante, son muchos los desafíos pendientes en esta materia; el argumento de no poder avanzar hacia el voto ponderado estudiantil por la contradicción presente con el DFL-2 no aguanta mayor argumentación y solamente evidencia el miedo y la falta de voluntad política de nuestras actuales autoridades por conducir un proceso de refundación institucional, donde sea la comunidad de la Central en su conjunto quien determine su destino.

Nuestra lucha como movimiento estudiantil

 Un hecho que marcó al movimiento estudiantil durante el año 2012 y también  durante estos primeros meses de 2013 son los fraudes e irregularidades que se descubrieron en torno a la figura y la gestión de la Comisión Nacional de Acreditación, quien debiese ser la entidad encargada de fiscalizar y garantizar la calidad en las instituciones de Educación Superior. En este suceso también estaban involucradas algunas universidades privadas, como por ejemplo las Universidades Autónoma, SEK, Pedro de Valdivia y Universidad del Mar; esta última representa el caso más emblemático, pues en la actualidad se ha declarado un síndico de quiebra, dejando a todos y todas las estudiantes de esa casa de estudio en una situación de abandono, donde ni las autoridades de esa Universidad ni los representes de Gobierno se han hecho presentes con una respuesta y una solución clara y concreta al respecto.

Nuestras tareas

El bloque dominante en nuestro país se constituye como hegemónico y represivo, donde el capitalismo en su fase neoliberal penetra con su moral burguesa y sus afanes de lucro, destruyendo y alineando a miles de familias chilenas y aplastando los sueños por una vida mejor. Es necesario que construyamos una corriente revolucionaria dentro del movimiento estudiantil, las cuales velen por dotarlo de un discurso y clasista y una táctica revolucionaria, que no solamente contemple el frente estudiantil, sino también la articulación con la clase obrera y los trabajadores, las organizaciones sindicales, los intelectuales comprometidos de izquierda, el campesinado, los pobladores, organizaciones de mujeres y feministas, etc. Es por esto que debemos posicionarnos al interior del movimiento estudiantil, empujarlo y darle fuerza, disputando la hegemonía en los diversos espacios organizativos y radicalizando nuestras luchas. Compañeros y compañeras: debemos comprometernos con los procesos de transformación de una sociedad, donde el pueblo es explotado y acallado diariamente.

Debemos posicionarnos con convicción junto a los intereses de la clase trabajadora, explotada y oprimida, y ser capaces de reconstituirnos como movimiento popular superando las condiciones de fragmentación social, atomización de la izquierda y dispersión ideológica existentes hasta hoy. Para crear la sociedad, los hombres y las mujeres nuevas, ¡debemos unirnos y luchar!

La invitación está hecha.

A crear, fortalecer y

Multiplicar la organización

de trabajadores y estudiantes:

 

¡A DESATAR LA CRISIS DE LOS PODEROSOS!

logoucen

 

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