Las movilizaciones en la UAH. Junio 2013

Ya pasadas algunas semanas desde que se llevó a cabo el Congreso FEUAH 2013, creemos que es momento de que, de cara a nuevas movilizaciones de los estudiantes de la UAH, se puedan dar luces de lo que este dejó, de lo que  faltó y, a su vez, de aquello que se puede rescatar y aprovechar a raíz de este proceso.

Congreso FEUAH 2013

En primer lugar, es necesario dar a conocer cuáles fueron las condiciones en las que se desarrolló el Congreso FEUAH 2013. Este análisis debe pensarse desde las etapas previas a la  concreción misma de las mesas de discusión, es decir, remontándonos temporalmente hasta sus inicios. En esto seremos breves, considerando que este tema ya ha sido tratado anteriormente por nosotros.

 Es innegable que el Congreso  estudiantil no fue del todo convocante y que la participación, a todas luces, no fue la óptima. En la mayoría de las carreras no existió la motivación necesaria para llevar adelante este proceso de la forma que se esperaba, sin embargo, creemos que esto se debe a varios motivos. En primer lugar, no podía ser fácil conseguir apoyo ni participación estudiantil debido al nulo conocimiento que los estudiantes tenían respecto al proceso, pues claramente, no puede esperarse que luego de un año de movilizaciones, la primera coyuntura corresponda a un proceso que el alumnado desconoce casi por completo. En este sentido, y teniendo en cuenta la baja participación de las carreras en otras instancias, la situación resultaba tremendamente compleja.

Finalmente, esto dio como resultado –  luego de ser aplazado el Congreso para el mes de Mayo – que  las carreras que dieron (de manera parcial) las discusiones  en las mesas que la FEUAH asignó a través de una “particular” metodología, fueran tan sólo 11.

Lo que dejó el congreso FEUAH   y la movilización como una necesidad

Si bien la participación en este proceso no fue masiva, sí se lograron sacar algunas cosas en limpio. Se trata de aspectos negativos y positivos que no sólo caracterizan el desarrollo del congreso estudiantil, sino que a todo lo que ocurrió durante estos meses respecto a las instancias de participación universitarias.

Insistimos en que uno de los grandes problemas generados a partir de la “coyuntura” del congreso estudiantil, es haber considerado a este mismo como una etapa total y absolutamente necesaria para comenzar a generar cualquier tipo de actividad política al interior de la UAH. Esta situación se ve refrendada en cuanto se demostró en la mayoría de las resoluciones (particularmente las que tenían que ver con la movilización al interior de la universidad), que no era necesario esperar hasta el Congreso para dar las discusiones en torno a la evaluación de las movilizaciones del año pasado, la continuación o cierre de las mesas de “negociación” u otros aspectos referentes a lo mismo.

Tales discusiones, que debieron haberse dado mucho antes en el seno de la organización estudiantil, no fueron instaladas a tiempo, sino que fueron postergadas durante meses, esperando que “el congreso estudiantil nos dijera que hacer”.  Ese planteamiento únicamente logró que no se dinamizaran las discusiones, así como impidió el poder zanjar temas relevantes, todo esto, en espera del congreso estudiantil.

Es necesario aprender la lección en torno al carácter del Congreso. Este no es una etapa, sino un complemento. Son orientaciones generales, no nuestra biblia. Debemos evitar generar una dependencia ficticia respecto al Congreso, ya que en ningún caso representa una instancia imprescindible para la movilización y la forma en que podamos generar discusiones y luchas en la UAH.

Sin dejar de lado lo que se planteó antes, también es necesario que rescatemos las decisiones más importantes emanadas desde el Congreso. En ese sentido, las carreras participantes del mismo han dicho, fuerte y claro, que ese año debemos movilizarnos una vez más por nuestras demandas más sentidas. Por democratización, fin a la subcontratación, así como por nuevas políticas de financiamiento que representen la realidad de la universidad, impidiendo  que se siga agudizando la elitización del estudiantado a partir de las políticas de acceso que hoy tiene la institución.

Así mismo, existen otras problemáticas que se suman y nos afectan no tan solo a nosotros como estudiantes, sino también a los trabajadores y a la comunidad universitaria en su totalidad.

Hoy nos enteramos de la asignación unilateral del nuevo Vicerrector de finanzas, directamente relacionado con instituciones privadas investigadas por lucrar, situación que rechazamos en lo absoluto. A esto, se suman las expulsiones autoritarias de compañeros y el problema del hacinamiento, que va de la mano con la falta de infraestructura y a la apertura de nuevas carreras, lo cual significa problemas no tan sólo para el estudiantado actual de la UAH, sino a quienes ingresarán durante los próximos años.  La especulación en la política económica de la UAH muestra su rostro más claro,  y somos nosotros y nuestras familias quienes a través de nuestro endeudamiento debemos “sostener” los experimentos económicos que las autoridades de la UAH realizan desde hace años.

Es necesario generar instancias concretas de movilización, para así convocar a los compañeros a participar de forma activa en sus respectivas carreras, sin estancarnos esperando que sea la mesa ejecutiva de la FEUAH quien nos diga qué hacer. Tampoco debemos suspender las movilizaciones por aquellos estudiantes que no tienen intención de movilizarse, pues creemos que una vez creado el ambiente de movilización general,  y al ir instalando las discusiones en las carreras, es posible lograr la integración de nuevos compañeros a las luchas que nos convocan.

Debemos retomar las formas históricas de lucha popular, llevándolas a la práctica con distintas actividades en nuestro territorio. Entre estas están las marchas internas alrededor de la universidad, los pasacalles, batucadas, cortes de calle, entre otras acciones posibles de desarrollar como pueblo organizado.

Resulta una tarea fundamental para los estudiantes movilizados de la UAH, fortalecer y superar las formas de organización, movilización y presión que hemos desarrollado hasta ahora. Esto, apuntando siempre a doblarle la mano a las autoridades intransigentes de la universidad, ya que, tal como la historia se ha encargado de demostrar una y otra vez: sólo la lucha nos dará la victoria.

 logouah

¡! A REARTICULAR LA ORGANIZACIÓN Y LA LUCHA DE LOS ESTUDIANTES DE LA UAH ¡!

¡! CONTRA EL TERRORISMO DE ESTADO Y CONTRA LA EDUCACIÓN DE MERCADO: UNIVERSIDAD ALBERTO HURTADO ¡!

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