2014|La reforma educacional debe ser fruto de la lucha popular.

Hoy los estudiantes y el campo popular enfrentamos un tremendo desafío: o permitimos que los dueños del poder y la riqueza hagan una reforma a su medida o avanzamos con las demandas del movimiento estudiantil hacia la conquista de una educación para la trasformación de la sociedad. 

Quienes hemos estado luchando durante las últimas décadas por la educación gratuita en sus distintos planos, y articulándonos con otros sectores sociales para avanzar en el desarrollo de una fuerza que sea capaz de multiplicarse para enfrentar al bloque dominante, consideramos urgente fijar posición firme desde los clasistas y revolucionarios a plantear al conjunto de los estudiantes y al pueblo trabajador, con mayor razón aún en el actual escenario político.

Desde bloque político en el poder se plantea  – con matices más, matices menos – una reforma educacional que vendría a recoger las demandas planteadas desde el 2011, año en que las banderas del fin al lucro y por la gratuidad lograron generar adhesión en amplios sectores del pueblo trabajador, las cuales con el tiempo han intentado ser cooptadas por los poderosos, tergiversadas, maquilladas y presentadas para que sean digerible incluso por quienes hoy siguen lucrando con la educación, es decir para seguir profundizado la dominación capitalista en todas sus expresiones, en este caso particular al interior del sistema educativo.

La experiencia nos dice que, en momentos de alza en la lucha de masas el bloque dominante va operar con dos tácticas: la de la zanahoria y la del garrote, la zanahoria hoy correspondería al encantamiento hacia los sectores tibios y vacilantes por parte del Mineduc para que asuman un espacio de “dialogo abierto” y, mediante esto, dotar de legitimidad política a esta reforma y en general al paquete de iniciativas del gobierno, los cuales intenta retomar la vieja política de los “consensos” y el discurso del “Estado de Derecho”. Lo último, se manifiesta en la invitación a encuentros con “actores de la educación” por parte del MINEDUC, impulsadas por Miguel Crispi (Revolución Democrática), que buscan otorgar legitimidad a esta reforma. Por otra parte, el garrote se expresa en la criminalización y represión de los que luchan de forma abierta y radical contra estos intentos relegitimadores del régimen. Esta táctica, la hemos visto desplegada principalmente en la política represiva que ha utilizado la Nueva Mayoría, en la cual los montajes y el accionar policial intentan desarticular a los sectores que no comulgamos con las políticas de los poderosos. Asimismo, la represión se evidencia en instituciones de educación privada, donde se persigue y hostiga a los compañeros que se disponen a luchar.

Lo anterior nos pone es un escenario de disputa abierta: si bien el amplio espectro social aprueba las demandas de los estudiantes, hoy es necesario clarificar qué significa cada postura y como se entronca o no con los objetivos del régimen y por lo tanto finalmente en qué lado de la trinchera están.

Lo decimos claramente: las organizaciones que firmamos este comunicado nos enfrentamos a la clase dominante; a la burguesía porque sabemos que, en lo profundo, sus iniciativas están enfocadas en seguir manteniendo y profundizando un régimen donde lo “público” financia lo privado, y donde lo “privado” usufructa de lo público. Y que los espejismos y cantos de sirena tienen como intención debilitar y dividir a quienes hoy tienen como horizonte la lucha frontal y sin concesiones a los poderosos, más no porque “desconfiemos de ellos” o porque sus propuestas sean “ambiguas”, sino porque conocemos claramente las diferencias de los intereses de nuestra clase trabajadora y sus intereses de clase dominante.

Frente al escenario anterior la Juventud Guevarista – Chile y la Juventud Revolucionaria Por el Poder Popular (JRP3), convocamos al conjunto de los estudiantes a luchar por los puntos que se han acordado a nivel CONFECH y que sintetizan las demandas intransables que ha definido el movimiento por la educación en años de lucha:

  • Educación Gratuita Universal en todos los niveles mediante la estatización de todo el sistema educativo ahora, con financiamiento directo (basal) y total a todas las instituciones.
  • Democratización y co-gobierno, es decir, eliminación inmediata de todas las leyes que impiden el ejercicio del co-gobierno en las instituciones educativas (esto incluye leyes constitucionales y reglamentos internos.
  • Libre acceso a la educación en todos los niveles, esto se relaciona con el fin de todas las pruebas de selección que representan una restricción del derecho a la educación, en sustitución por nuevos mecanismos de nivelación e ingreso irrestricto.
  • Reembolso o condonación inmediato de la deuda a quienes están siendo afectados con el pago de créditos en la educación superior (CAE,  CORFO, FONDO SOLIDARIO).
  • Terminar con el régimen de subcontratación en todos los recintos educacionales y paso a planta inmediato a todos los trabajadores.

Planteamos lo anterior como los puntos mínimos a luchar, los cuales son el piso de NUESTRA REFORMA, por la que miles han luchado durante años. Es por estos puntos que debemos organizarnos y luchar, sin dar espacio a la negociación de ninguno de ellos. Entendemos que esto solo se lograra en medida que los estudiantes seamos una fuerza mayoritaria y combativa, que podamos sumar a mas sectores del pueblo trabajador a la lucha.

¡NI UN MINUTO DE PAZ A LOS RICOS!

¡A DESATAR LA CRISIS DE INGOBERNABILIDAD DE LOS PODEROSOS!

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