Declaración Primero de Mayo, día internacional de los trabajadores

“No hay más que dos caminos: o ser socialista, o ser esclavo. A escoger, pues, obreros

L. E. Recabarren.

Una vez más conmemoramos un nuevo día del trabajador, una vez más salimos a la calle junto a la clase trabajadora a demostrar que la lucha por la que se derramó la sangre de nuestra clase en el Chicago del año 1886, sigue presente en la organización de las y los trabajadores, porque así como nos explotaron ayer, siguen explotando hoy, y es por lo mismo que no queda otro camino para nosotros, los que no tenemos nada más que nuestra fuerza de trabajo, que el de organizarnos y luchar por una sociedad distinta, por el socialismo.

Hoy, los trabajadores y trabajadoras de Chile y el mundo, seguimos sufriendo la explotación por parte de unos cuantos ricos, con el fin de que ellos mismos sigan aumentando sus arcas. Y mientras más engordan sus bolsillos y los de sus familias, más nos hundimos nosotros como clase, pagando los platos rotos de la especulación y sus crisis, con sueldos de hambre e imposibilitados de acceder a salud, educación e incluso una vivienda digna.

La clase dominante ha diseñado e implementado un entramado institucional hecho a su medida, con el que buscan mantener sus intereses intactos, a la vez que les permite hacer y deshacer con quienes todo creamos, los trabajadores y trabajadoras. Así, hoy tenemos un Código del trabajo, creado por José Piñera, que no sólo no sirve para la protección de los trabajadores, sino que también plantea una serie de normativas que incentivan la atomización de la organización de los trabajadores. Por otro lado, en la Constitución no existe artículo alguno que plantee la defensa real de los trabajadores, no existe en la legislación actual el reconocimiento del derecho a sindicalizarse, ni mucho menos el derecho a huelga. La institucionalidad de los ricos está en función de ellos, está pensada a su medida y cada “cambio” que plantean, no hace más que perfeccionar esta situación de explotación y opresión.

La CUT, que otrora se planteaba la defensa real de los intereses de la clase trabajadora y “la transformación socialista de la sociedad, la abolición de clases y la organización de la vida humana mediante la supresión del estado opresor”, hoy no se plantea más que como una extensión del Gobierno de la Nueva Mayoría, al interior del movimiento de masas. Así, tenemos hace años una central de trabajadores que no vela efectivamente los intereses de nuestra clase, sino que, con la conducción del PS  y el PCCH, se ha planteado como un órgano que no nos sirve para desarrollar e intensificar las luchas de la clase trabajadora contra las condiciones de explotación a las que nos enfrentamos, sino que, por el contrario, apela a la conciliación como forma de “dar salida a los conflictos”, dándole la espalda a los trabajadores, y arrodillándose frente a la burguesía monopólica.

No obstante, este escenario adverso puede ser cambiado. Con nuestra conciencia, organización y lucha, podremos dar “vuelta la tortilla”, y para eso es necesario tener herramientas organizativas que esté de parte de nuestra clase, la clase explotada, y se decida, sin vacilación, a defender nuestros intereses, que se planteen en una lucha abiertamente clasista y anticapitalista.

En los últimos años, se han desatado un sinnúmero de conflictos sindicales, en los cuales se ha demostrado una y otra vez dos cosas, la primera es la vigencia de la lucha reivindicativa como forma de avanzar en la conciencia de clases, a la vez que nos dotamos de más y mejores herramientas de confrontación, en definitiva, como forma de acumular fuerzas. El segundo aprendizaje es que no podemos seguir dando luchas parceladas e independientes unas de otras, muy por el contrario, es necesario comenzar a confluir en lo organizativo y a la vez en la movilización y la acción directa.

Consideramos sumamente necesario el constituir una organización de trabajadores que pueda articular a las organizaciones sindicales que se planteen la lucha desde los intereses de nuestra clase, sin vacilación. Consideramos necesaria e impostergable la tarea de la unión de cada una de las luchas que hoy se dan de forma dispersa en el movimiento de trabajadores. Este espacio debe servir como un “polo de agrupación” de las y los trabajadores clasistas y combativas, para poder conformar una sola organización, un solo puño que nos permita golpear a los ricos y poderosos del país.

El movimiento popular en general, y el de trabajadores en particular, vive un importante momento de reactivación y recomposición, por lo que resulta fundamental impulsar las luchas de las y los trabajadores, a la vez que planteamos espacios de unidad entre los sectores clasistas, anticapitalistas y combativos.

¡! A crear la unidad entre los sectores clasistas y combativos de trabajadores ¡!

 ¡! A construir la Fuerza Revolucionaria de la Clase Trabajadora ¡!

 

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