A PROPÓSITO DEL GABINETE MINISTERIAL DE LA NUEVA MAYORÍA

Para los revolucionarios es de suma importancia a la hora de plantearnos los desafíos para el avance de la clase trabajadora y el pueblo, hacer correctas lecturas en torno a los movimientos del bloque en el poder, y sus distintas expresiones al interior del régimen político. Como marxistas creemos que para una correcta proyección y diseño/despliegue de un proyecto político, enraizado en las experiencias históricas tanto locales como mundiales, que quiera dar un humilde trazado de continuidad es necesario ser disciplinados y lo más riguroso posible a la hora de abordar cuales son los movimientos de la clase dominante.

En este marco, resulta relevante a la hora de pensar en que es lo que plantea a nivel “gobierno” -como expresión del régimen político-  la Nueva Mayoría, analizar el nombramiento ministerial de la presidenta electa Michelle Bachelet  llevado a cabo el 24 de Enero recién pasado.

Dentro de este fenómeno podemos encontrar relaciones directas con los objetivos políticos de la Nueva Mayoría por una parte, recomponer la dirección ideológica y cultural de la sociedad, instaurar reformas a la superestructura para, por una parte sofisticar el régimen de explotación, la dominación y la legitimidad de la misma que en los últimos 10 o 15 años ha venido sufriendo fisuras y descomposiciones permanentes y capitalizando una serie de demandas que han surgido en los últimos años desde el movimiento de masas, para contener la esencia de cada una de éstas las problemáticas y también para darle una dirección única a todo atisbo de descontento desde distintas esferas de la sociedad civil.

Creemos que una de las formas del movimiento político de la socialdemocracia chilena será en torno a la contradicción “conservadurismo/progresismo” al interior del nuevo pacto político, y ésta en los nuevos ministros se expresa en torno a la posición de la Democracia Cristiana en Ministerios relevantes, como Ximena Rincón en el Ministerio Secretaría General de la Presidencia (Segpres) Jorge Burgos en el Ministerio de Defensa y Alberto Undurraga en Obras Publicas, es decir figuras gravitantes en un proyecto político que se juega la continuidad.

El bloque en el poder, con sus intereses de clase burguesa muy interiorizados y homogenizados, tiene la sapiencia de que dejar que se aumenten las contradicciones y se expresen cada vez de forma más concreta puede llevar a que el motor revolucionario aumente de forma constante y que nosotros los revolucionarios tengamos espacios y momentos cada vez mayores para desplegar nuestra política y nuestro proyecto revolucionario en los distintos niveles que se encuentra inmerso hoy la izquierda revolucionaria en Chile.

Por lo mismo en el nuevo gabinete de Bachelet nos encontramos con la importante presencia de estos “bastiones” de la socialdemocracia chilena, como José Antonio Gómez (PRSD)  -“nueva” cara- en el Ministerio de Justicia o Peñailillo[1] y Heraldo Muñoz (ambos PPD)  como Ministro del Interior y de Relaciones Exteriores respectivamente.

Podemos encontrar bajo este contexto que este gobierno está relacionado intrínsecamente con los objetivos de la burguesía lacaya e imperialista y de los sectores políticos favorables al continuo desarrollo y expansión del capital y sus gérmenes sociales, y a la instauración de un régimen político, que se aleje cada vez mas de las verdaderas esencias, en un sentido total/global, de los problemas de nuestra clase trabajadora y nuestro pueblo.

La presencia del PC en el SERNAM, es relevante a la hora de pensar en el proyecto político bacheletista y sus fetiches, como la igualdad de la mujer, y los beneficios a la misma (ambos pensados en términos cuantitativos), expresiones concretas en una reconstrucción de su hegemonía y su posicionamiento como elementos orientadores y conductores de esta reconstrucción y su expresión al interior del movimiento de masas etc.

Una de las conclusiones es que este proceso de “reconfiguración y “reconstrucción” de un proyecto político armonioso con el modo de producción capitalista, por parte de esta nueva expresión del bloque en el poder “Nueva Mayoría” es que se lo toman con mesura y con la inteligencia que lo amerita, saben muy bien que la gran parte del margen -amplio hoy- de maniobra política, ideológica y económica con la que cuentan, es expresión del carisma e influencia cuasi bonapartista que ha adquirido la Presidenta electa, esta elección de gabinete es expresión también de la síntesis y de la herramienta que resulta Bachelet para el avance del parásito burgués imperialista en Chile.

 

 

 

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[1] Gobernador de la Araucanía durante el gobierno de Ricardo Lagos Escobar, época de profunda agudización del conflicto mapuche

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